Los “peligros de la red”

Hoy he leído un breve artículo en MarketingDirecto.com titulado “Iñaki Gabilondo alerta sobre los peligros de la Red”

El periodista y presentador del telediario nocturno de Cuatro, aprovechó ayer la presentación del libro Verdades como puños para reflexionar junto a su compañero de profesión Joaquín Estefanía, sobre el mundo del periodismo y en especial, el periodismo digital.

Gabilondo denunció la falta de especialización en la red indicando que la información que se ofrece en ella tiene un mensajero desconocido, afirma que la información es abundante pero no cuenta con la seguridad de veracidad con la que cuentan otros medios tradicionales como la prensa, la radio o la televisión.

El periodista criticó la tendencia a opinar en los medios sin la “previa necesidad de información” de lo que culpó a las empresas por preocuparse de “acumular oyentes, lectores o espectadores en lugar de centrarse en lo que hay que contar”. Iñaki cree que se debería debatir menos sobre la industria y la tecnología del periodismo y más sobre el contenido del mismo.

La verdad es que Gabilondo dijo bastantes más cosas, pero bueno. Cuando se comenta la falta de especialización en la información en la red podemos preguntarnos a qué información se refiere ¿Medios de comunicación puramente online o versiones digitales de medios en papel; bloggers o comentarios de usuarios en social media?

Se habla mucho sobre el futuro del periodismo y sobre el papel de los blogs. Dejemos eso a un lado. Hoy en día la mayoría de las versiones digitales de medios tradicionales comparten profesionales con sus homónimos offline. Las plantillas se han reducido (véanse noticias de EREs en el último año y medio). Por lo tanto no entiendo el sentido del comentario.

Otra cosa es que hablemos de Social Media, blogs, redes sociales, etc. Se trata de información, por supuesto, pero información que no lleva el supuesto sello de calidad y credibilidad de un medio de comunicación. Pero ¿Tienen en nuestros días credibilidad los medios de comunicación? En este mismo blog publicamos un estudio de IG-Investiga sobre ese tema y no salían bien parados precisamente. Sobre este tema sí dijo algo también Gabilondo. En EuropaPress encontramos:

Por ello, destacó el “profundo escepticismo” con el que mira hacia su profesión. “La política y el periodismo son los dos únicos ámbitos en los que sus propios representantes abocan su labor al suicidio”, se lamentó. Así, explicó que los odios y conflictos que se generan entre sus representantes “empañan la esencia del trabajo”. “Hoy en día los periodistas se preocupan más por temas empresariales y tecnológicos que por la información que difunden”, aseguró.

Que el periodismo en España está mediatizado por las tendencias políticas es un hecho que tiene tanto años como las cabeceras más antiguas. Si nos sentamos delante de un televisor y asistimos a cuarquier tertulia o debate, a algún periodista presente solamente le falta presentarse con un carné de un partido entre los dientes. Si es un secreto a voces… entonces ¿de qué nos quejamos?

¿Si usted el votante del Partido Popular compra habitualmente El País o el diario Público? Si es votante de izquierdas compra usted El Mundo o La Razón? El problema no es solamente de los medios sino de nuestra propia forma de entender la información. Somos clientes de un medio de información concreto porque nos gusta lo que dice, si se mete o no con el gobierno o la oposición ¿Buscamos realmente información veraz?

No creo que la Red conlleve más peligro que el que subyace en leer cosas que no sean de nuestro agrado, que el peligro que tiene la globalización absoluta de la información y del difícil control que ello significa (que se lo digan al gobierno Chino y su apasionada relación con Internet). Otra cosa muy diferente es el incorrecto o pervertido uso que de ese potencial se pueda hacer. Suplantación de identidades (como se ha dado ya en redes sociales), blog o websites de información falsa sobre empresas o marcas (que también ha ocurrido) Pero la Red no es culpable de eso, somos nosotros y nuestras malas intenciones. Pero este fenómeno no es nuevo en el momento que los propios periodistas (o mejor, las empresas de información) de forma interesada utilizan el poder de la prensa para meter a presión mensajes partidistas ¿Qué diferencia real existe entre una cosa y la otra?

Eso se llama manipulación de la información y es tan viejo como el ser humano. Damos demasiadas vueltas a las cosas cuando el problema lo tenemos claramente delante de nuestras narices. Otra cosa es que creamos que tiene fácil solución. Tristemente, en mi opinión, no la tiene en absoluto porque es una parte integrante más de la estructura del mundo en que vivimos. Lo realmente peligroso no es saberlo, lo peligroso es no saberlo y caminar a ciegas. Pero esto es otro tema………….

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Director de Marca, Comunicación y Publicidad en Cetelem España, grupo BNP Paribas. Miembro de la Asociación de Directivos de Comunicación (DIRCOM). Miembro de la Asociación Española de Responsables de Comunidades OnLine y profesionales de Social Media (AERCO-PSM)
Además de profesor, blogger, marido, padre y friki confeso :-)

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