Origen de este blog

La intención con la que me atrevo a redactar este blog es muy simple, se trata de una ambición meramente divulgativa. Desde mi experiencia docente en programas master he podido constatar el generalizado desconocimiento por parte de los alumnos de las diferencias reales existentes entre algunas disciplinas empresariales: comunicación, marketing, publicidad y relaciones públicas. Partiendo de la base que se trata de jóvenes (y no tan jóvenes) profesionales destinados a ocupar puestos de responsabilidad o que ya, hoy por hoy, los ocupan en un mundo empresarial cambiante y competitivo, creo que este desconocimiento es una “dolencia” grave. Conceptos como identidad, imagen y reputación corporativas no se barajan o entienden con soltura; y no entender en toda su intensidad un activo de la empresa…¿?

Evidentemente, es necesario hacer una diferenciación entre los alumnos de programas postgrado y los executive. En el primer caso, proceden de carreras universitarias que, a priori, poco tienen que ver con la comunicación corporativa (derecho, ingenierias, etc) y jamás se han enfrentado a este concepto. Sin embargo, los alumnos procedentes de administración de empresas tampoco demuestran mayor conocimiento; hecho más preocupante. El caso de los executive es distinto, poseen una media de experiencia laboral superior a los 7 años y, paradójicamente, no demuestran un conocimiento sustancialmente superior (como, quizá ingénuamente, sería de esperar). En este caso debemos pensar en la forma en que las empresas en general hacen partícipes a sus empleados de sus líneas estratégicas.

No me considero ningún “gurú” de la comunicación (ni lo pretendo), solamente soy un Director de Comunicación. Sí, he dicho bien, comunicación. En ningún momento he dicho director de marketing, de marketing y comunicación, de marketing communications, etc. He de confesar que no tengo nada en contra del marketing, noble disciplina donde las haya, pero me gustaría aportar, progesivamente en este blog, un pequeño grano de arena en el esfuerzo diferenciador de dos especialidades empresariales (y de algunas más en realidad), que si bien caminan de la mano, al fin y al cabo como deben hacer las infinitas áreas de una empresa, y a veces su camino es cercano, enfocan objetivos diferentes y, a su vez, requieren del profesional una preparación específica.

Como profesional de la comunicación y, a la vez como fruto de mi experiencia docente en este campo, lamento en demasiadas ocasiones ver como se publicitan descaradamente (y lo que es peor, se imparten sin pudor) cursos de postgrado, e incluso executive, equívocos en sus planteamientos, con temarios confusos que mezclan indiscriminadamente conceptos de ambos campos, marketing y comunicación. No considero que esa práctica sea positiva ni para los propios profesionales, ni para el mercado laboral ni, mucho menos, para las empresas que demandan una persona concreta para desempeñar un puesto concreto.

Busquemos en la creciente Wikipedia y veamos qué encontramos si buscamos “Director de comunicación”:

“El Director de Comunicación, normalmente denominado dircom, es un profesional cuya misión es establecer la concepción, planificación y gestión de cualquier tipo de actividades que afecten a la imagen pública de su organización”

Sin embargo, si buscamos en la Red alguna definición sobre la dirección de marketing, encontraremos:

“El trabajo del director de márketing es aumentar la demanda de los productos y servicios de una empresa. La publicidad, las promociones, los patrocinios, las investigaciones de mercado, el merchandising y los precios”

¿Dónde está el problema o qué o quién/quiénes son los culpables de esta confusión constante? ¿Existe realmente este problema? ¿La empresa diferencia estas áreas de responsabilidad? ¿Existen esas áreas a nivel práctico o todo es una elucubración teórica?¿Puede existir verdaderamente un puesto en una empresa que sea Director de Marketing y Comunicación? ¿Domina ese profesional realmente ambas disciplinas y aplica las herramientas adecuadas en cada caso? ¿Cuál es el grado de relación o fusión de dichas herramientas?

Estas preguntas me gustaría que pudiéramos aclararlas entre todos. Al menos ese es el objetivo de este blog, el debate.

Bienvenidos. Joaquín Mouriz.